Introducción del Libro “Guía Para Los Entrenadores De Futbol De Ligas Menores” Profesor Hugo Tassara Olivares (1997)
"Nos sorprendemos cuando observamos los notables progresos futbolísticos de países considerados hasta hace poco, subdesarrollados. Ghana y Nigeria disputaron la final del Torneo Mundial Sub 17 realizado en 1993 en Japón. Ellos representan el futuro de África gracias a la solidez del trabajo que se realiza con niños y jóvenes. Colombia se ha convertido en una potencia sudamericana, en razón de la pelota bien jugada y de la profundidad que permite el movimiento permanente de sus jugadores. Colombia, en cierta forma, se ha aferrado a la esencia del fútbol rioplatense, chispeante, pícaro, técnico y maravilloso, que por razones momentáneas han abandonado sus esplendidos exponentes: Argentina y Uruguay, que han empezado a buscar una modalidad diferente en la búsqueda exclusiva del resultado.
Bolivia, técnicamente es mucho más que un estilo que sabe sacarle provecho a la altura. Su clasificación para la copa del Mundo USA 94 no ha sido algo circunstancial y fortuito. Sería injusto desconocer su trabajo de base en su Escuelas de fútbol, con la Tawichi a la cabeza.
En el fútbol no hay milagros. Hay simplemente trabajo en razón de una infraestructura adecuada. Sin embargo, muchos países marcan el paso, y se preguntan constantemente ¿Por qué estamos estancados?, si lo tenemos todo ¿Por qué no progresamos? ¿Lo tienen todo realmente?.
Las respuestas guardan íntima relación con una cuestión crucial y determinante. ¿Quiénes enseñan fútbol, en esos países atrasados a las generaciones que se van formando? ¿Técnicos realmente especializados en seria bases pedagógicas? ¿Personas de buena voluntad, teóricas y sin experiencia que se hacen dueñas de las ilusiones de los niños? ¿Ex futbolistas profesionales que sin preparación previa quieren iniciar nuevas fases de sus vidas deportivas?
El fútbol es progreso educativo y nadie puede dudar que solo capacitados maestros puedan obtener buenos alumnos. Solo estudios universitarios especializados, permita que médicos, abogados e ingenieros se transformen en profesionales de alto nivel. Tanto estudias, tanto rindes, parece ser una ley inexorable del género humano. Muchos países están confundidos. Tenemos muchas competencias infantiles y juveniles ¿para qué queremos técnicos especializados? Miles de nuestros niños juegan, ¿necesitan maestros? Es peligroso desconocer las etapas del proceso formativo de los niños. Hay gestos que ellos aprenden por imitación simple, pero las decenas de ideas que complementan los gestos técnicos, debemos enseñárselas nosotros, los adultos, porque los pequeños jugadores no tienen madurez para deducirlas por sí mismos.
En muchos países latinoamericanos no existen profesores de fútbol en las escuelas primarias. En razón de ello, los niños pierden la etapa más preciosa del aprendizaje formal. Desalentados, padres e hijos, de la mano buscan el alero de un club de barrio. Vano intento. Pocas veces estos clubes tienen personal idóneo. Sin orientación en la escuela ni en el barrio, el núcleo familiar que palpita con los sueños del hijo, ve desmoronarse un proceso deportivo que tanto acariciaban. ¿Cuántos miles de bueno jugadores ha perdido el fútbol por esta crítica realidad?
En el balompié actual, los niños necesitan imperiosamente de la orientación de entrenadores bien preparados. Es el único camino para ponerse un ropaje de jugador moderno. Generalmente la televisión o la vista directa de un partido, permiten a un chico admirar a los grandes astros del momento, y no tienen gran dificultad insistimos, en imitar sus gestos técnicos. Por lo menos, en un buen principio. Un primer peldaño.
El más importante de todos. Pero, en el fútbol actual, la buena técnica, tiene en realidad, una validez relativa, si no va acompañada de otros aspectos vitales, como el esfuerzo y moral competitiva para recuperar y luchar por la pelota cuando la tiene el adversario, la solidaridad, entereza y sentido colectivo para colaborar con el compañero que tiene el esférico apoyándolo sin pausas; además, la madurez táctica elemental con respecto a la posición que tiene el elenco, la movilidad para subir y bajar inteligentemente, la importancia de la posesión la pelota, la conveniencia de hacerla correr en determinadas zonas del campo . Cientos de ideas y conceptos, que respaldan a la buena técnica y que solo podrá aprenderla y comprenderlas si un buen entrenador se las enseña.
Estadísticamente está comprobado que hoy, un jugador, solo entra en contacto directo con el esférico, apenas tres a cuatro, de los noventa minutos de un cotejo. Es decir, utiliza sus destrezas en un periodo brevísimo. ¿Qué hacer con los ochenta y seis, o bien ochenta y siete minutos restantes? Eso, no puede deducirlo un niño. Los adultos debemos enseñárselo. Adultos, con una buena formación técnica y pedagógica.
Sin decirlo directamente, estamos exponiendo las razones fundamentales, que nos han movido a escribir esta “Guía para los entrenadores de Ligas Menores”.
Queremos exponer las experiencias de un estudioso del fútbol obtenidas en un trajín incesante de más de cuarenta años.
Queremos de algún modo, reparar el error, de muchos organismos, que no se han interesado en darles las armas esenciales, a miles de personas de auténtica vocación en su tarea de trabajar con las generaciones jóvenes. Han querido perfeccionarse y no han encontrado donde hacerlo.
Quizás este libro cumpla el propósito, lo deseamos fervientemente."
Prof. Hugo Tassara Olivares
Hugo Tassara Olivares es un entrenador de fútbol chileno, profesor de educación primaria y profesor de educación física en la universidad de Chile y de las cátedras de fútbol en las universidades de Valparaiso (Chile), Costa Rica y universidad nacional de Costa Rica.
Es el más destacado de los entrenadores chilenos que han sido D.T. de equipos de fútbol profesionales en Costa Rica.
Tassara fue entrenador y campeón con Colo-Colo (1957 y 1963), entrenador de Palestino y Universidad de Chile (en Chile), entrenador del Defensor Arica, Lima en Perú y de Club Sport Herediano y Liga Deportiva Alajeluense en Costa Rica con quien obtuvo el bicampeonato con la Liga Deportiva Alajuelense (1959 y 1960) y además, con los manudos, conquistó un subcampeonato (1967).
Fue entrenador de la Selección de Costa Rica en 1960, auxiliar de la selección chilena en el mundial de 1966 en Inglaterra y asesor de la selección de Panamá en 1973.
Hugo Tassara fue el pionero en la creación de escuelas de fútbol infantil en Chile (1964), Colombia, Perú, Venezuela, Guatemala y Costa Rica. Fué entrenador instructor de la federación de fútbol de Chile y es la persona que más libros ha escrito sobre fútbol en español, entre ellos: “Guía Práctica del entrenador de fútbol”, “El entrenamiento del niño futbolista”, “Fútbol total”, “Fútbol simplemente”, “Fútbol infantil y escuelas de fútbol”, etc.


